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Instalaciones y Zonas comunes

Situada en pleno casco urbano de Pedro Muñoz, se encuentra la Casa de La Ermita, una casa de labranza tradicional manchega con más de 170 años de antigüedad, perfectamente restaurada, con todo el encanto de las antiguas viviendas manchegas. Está frente a la ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, patrona del pueblo, lo que convierte la plaza del mismo nombre en escenario central de muchos de los festejos locales. La calle Cervantes se llamaba otrora la calle de los Tercos, para disgusto de algún que otro vecino que tal vez se daban por aludidos. Hasta que uno consiguió la alcaldía y procedió a recordar el nombre más preciado de nuestras letras.

El recibidor encara desde la puerta de entrada el pasillo que conduce a las estancias de la planta baja y a las escaleras de forja hacia las plantas superiores. Proporciona un acogedor espacio de entrada en el que recibir a nuestros huéspedes, con sus percheros, paragüeros y otros objetos que le confieren un cálido ambiente. Para una entrada triunfal, no hay nada mejor que un buen recibidor castellano. Llama la atención los azulejos de Manises, de los años 30-40. El abuelo Rafael los consiguió a cambio de labrarle las tierras a un transportista de la localidad que hacía viajes a Valencia.

Patio exterior. En antiguo corral donde se almacenaban las gavillas de sarmientos para la lumbre junto al gallinero, cochiquera y palomar. Lugar ideal para el relax y la lectura. Sombra, solaz y aire limpio. Con plantas, lilo, liquidámbar y un generoso granado.

Patio cubierto con un voladizo sostenido por centenarias columnas y decorado con aperos de labranza. Muebles de jardín, con mesa de madera de teca y sillas, pozo, aljibe y mesa de ping pong.

En este lugar, cuando el tiempo lo aconseja, servimos el desayuno. Al patio se accede desde la calle por la portá, dos grandes portones y una portaílla para el paso de carruajes y animales en otra época. El pozo y el aljibe en sendos rincones garantizaban el abastecimiento de agua a la casa.

Ambientes diferentes para necesidades diversas. Comedor con antiguo aparador restaurado y mesa extensible de madera con capacidad para 12 personas. Salón con chimenea, sofás y mesa de forja construida sobre una ventana para la tertulia o los juegos de mesa. Equipado con TV, DVD y equipo de música. Pero también tenemos un rincón para la lectura con sillones y lámpara de época e incluso queda espacio para un expositor con información de la zona. La decoración incluye un antiguo jarrero que hemos convertido en expositor de libros, pucheros y lebrillos de otros tiempos, planchas de hierro o bastidores para lanzarse a hacer primores con la aguja y el hilo

Para los amantes de la literatura y quienes disfrutan del tiempo libre en la compañía de un buen libro, nuestra amplia galería de 20 m, proporciona el lugar ideal para la lectura. Está equipada con confortables sillones de época, para que la experiencia sea tranquila y permita que la mente se deje llevar y se involucre por completo en la lectura.

Habitación de juegos. Con juguetes de todas las épocas para divertimento de los más pequeños. Ubicada en un lugar intermedio entre los dos patios, es el sitio ideal para que los pequeños se abstraigan y dejen tiempo de relax a los papás. Cuenta con futbolín, juegos de mesa, manualidades, triciclo, puzles…

Terraza-solarium de 12 metros, concebida como zona para tomar el sol y coger un poquito de bronce. Con moderación.